¿Derecho a una vivienda digna?

La opinión pública suele argumentar que el derecho a una vivienda digna está recogido en la Constitución, y que el Estado hace dejación de sus funciones al no permitir el acceso masivo de los ciudadanos a un techo en propiedad, en alquiler u otro tipo de uso y disfrute.

Concretamente el artículo 47 reza:

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.

Desde luego lo de todos los españoles tienen derecho a una vivienda y lo de impedir la especulación, como que no es un derecho constitucional muy plasmado en la realidad. Antes de continuar tenemos que tener claro que no todos los derechos recogidos en la Carta Magna tienen la misma importancia.

El Capítulo II Derechos y libertades, la Sección I relaciona los derechos fundamentales y las libertades públicas, que tienen la máxima defensa por parte del Estado; entre ellos están el derecho a la vida y a la integridad física o la irretroactividad del derecho punitivo.

En cambio la Sección III incluye una serie de disposiciones agrupadas bajo el título de “Principios rectores de la política social económica” cuya realización efectiva es mucho más difusa. El derecho a una vivienda digna, la protección integral de los hijos, una política orientada al pleno empleo o la protección de la salud figuran entre estos principios rectores. La protección de unos y otros es muy diferente, siendo éstos una orientación más que una obligación concreta. En otro caso, el paro sería inconstitucional.

Recientemente el Tribunal Constitucional ha dictado un Auto en relación al derecho a una vivienda digna y la posible vulneración de este derecho de la Ley de Enjuiciamiento Civil, en cuanto al procedimiento de ejecución hipotecaria.

Republished by Blog Post Promoter

Más info.

The Manhattan Airport Foundation

The Manhattan Airport Foundation es una empresa establecida en Nueva York y cuyo objetivo es construir un aeropuerto en Manhattan. Esto descongestionaría el tráfico aéreo y disminuiría las emisiones de CO2 al reducir el trayecto de los viajeros entre la ciudad y el aeropuerto.
El lugar elegido para situar el aeropuerto es Central Park, suponiendo esto la realización de la obra a mayor escala que Nueva York ha experimentado desde la creación del mismo parque en 1850. La empresa argumenta que los espacios públicos están actualmente infrautilizados y deberían estar al servicio de los intereses de la ciudad, servir al bien de la comunidad y revalorizar las zonas donde se encuentran.
En su página web piden firmas para que el proyecto se realice y hasta el momento tienen ya 72.926. También se puede uno hacer miembro de la fundación gratis aquí. Y solicitan donaciones a la causa: por 1000 $ se puede dedicar un banco del aeropuerto a quien se quiera.
La fundación ha convocado un concurso para el proyecto y ha invitado a arquitectos de prestigio internacional. De momento se pueden ver imágenes del volumen en 3D.

Aunque el proyecto entero es una broma (la compañía está registrada de forma anónima y sus oficinas se encuentran en una planta inexistente del Woolworth Building), ha sido lo suficientemente convincente para que los medios lo hayan publicado, generando debate social.
Si esto se construyese, el pulmón verde más importante de Manhattan desaparecería entre terminales y pistas de aterrizaje, siendo algunas de sus partes más emblemáticas recolocadas en algún punto dentro del aeropuerto.
A pesar del miedo que tienen los ciudadanos a ataques terroristas en avión desde el 11s, hay casi 73.000 personas que lo han considerado un proyecto real y han firmado pro-aeropuerto.

¿Y cuál es el objetivo de toda esta polémica? ¿Publicidad viral?

Republished by Blog Post Promoter

Más info.

Hipoteca inversa: disfrutar del patrimonio

Mi señora madre ya tiene una edad. Después de pasarse toda la vida luchando para salir adelante, se ha encontrado con una pensión que no le da ni para pipas. Junto con mi padre, que también tiene su buena ración de canas, vive en una vivienda que compraron hace casi 30 años. La casa en la que pasé mi infancia está situada en un barrio estupendo y, a pesar de acumular tres décadas de antigüedad, bien podría tasarse por un precio interesante. Llevo un par de años persiguiéndoles con la idea de la hipoteca inversa, pero siempre me dicen que, cuando les toque criar malvas, nos repartamos el dinero de la venta de la casa entre mis hermanos y yo. Me da una rabia mortal que mis bien amados progenitores tengan el chip de la herencia tan interiorizado, más aún cuando se merecen disfrutar de estos años sin escatimar en caprichos.

La hipoteca inversa me parece un invento financiero ideal. Creo que nuestros mayores tienen todo el derecho del mundo a sacarle partido a un patrimonio inmobiliario que han pagado con el sudor de su frente. Además, las ridículas pensiones que existen a día de hoy son claramente insuficientes en casos de dependencia sanitaria. El panorama se complica todavía más cuando echamos un vistazo a las listas de espera de las residencias geriátricas públicas. Todo esto constituye, a mi juicio, un buen abanico de razones para que mis padres se decidan de una vez por todas a vivir como siempre han querido.

¿Cómo funciona?
El funcionamiento de la hipoteca inversa es aparentemente sencillo. Se trata de un producto al que pueden acceder los mayores de 65 años que tengan una casa en propiedad. La entidad financiera tasa la vivienda y, en función del importe resultante y de la edad del solicitante, se acuerda el pago de una renta mensual vitalicia. El cliente no pierde en ningún momento la titularidad de la vivienda, es más, si tiene que abandonar su casa e irse a una residencia, puede alquilar la casa a un tercero sin ningún problema, sumando dos rentas en vez de una. Cuando se produce el fallecimiento, los herederos tienen varias opciones: conservar la propiedad pagando la deuda acumulada, constituir una nueva hipoteca por el importe adeudado o vender la vivienda y obtener un beneficio económico tras restarle la cancelación de la deuda.

Republished by Blog Post Promoter

Más info.