¿Qué piso puede pagar un “mileurista”?

Pues una hipoteca de 147.942 euros para comprar un piso de 44 metros cuadrados. Esta es la realidad a la que se enfrenta actualmente una pareja de mileuristas que busca piso de compra en Madrid y por el cual deberá pagar 840 euros al mes durante 30 años.

Así lo evidencia el análisis realizado por el portal inmobiliario fotocasa.es para determinar a qué tipo de vivienda puede acceder un mileurista actualmente en España.

Esta cifra se obtiene considerando el valor de la hipoteca, la cuota mensual y el precio de la vivienda en la Comunidad de Madrid que durante el mes de septiembre alcanzó los 3.464 euros por metro cuadrado, según datos del Índice Inmobiliario fotocasa.es

Para obtener la superficie máxima a la que puede optar una pareja de mileuristas en Madrid, el análisis considera como cifra de referencia el valor del precio medio de la vivienda durante el mes de septiembre.

Este dato se desprende del Índice Inmobiliario fotocasa.es, que sitúa esta cifra en 3.464 euros por metro cuadrado para la Comunidad de Madrid y en 4.051 euros por metro cuadrado para Madrid Capital.

Así, una pareja de mileuristas que busca piso de compra en la Comunidad de Madrid puede optar como máximo a una vivienda de 44 metros cuadrados a pagar en 30 años con una mensualidad de 840 euros. Mientras que una pareja de las mismas características que opta por Madrid capital, ve reducido su margen de búsqueda a 37 metros cuadrados.

En el caso de una persona que busca piso de compra de forma individual, el análisis considera que la superficie máxima a la que puede optar en la Comunidad de Madrid es de 25 metros cuadrados, mientras que en Madrid Capital esta cifra se reduce a 21 metros cuadrados.

Más info.

¿Qué pasa si dejo de pagar la hipoteca?

Las fortísimas subidas del euribor en los últimos dos años han puesto contra las cuerdas a miles de españoles que tienen su hipoteca a tipo variable. La situación está llegando a tal extremo que muchas familias están viendo con preocupación que no pueden ya pagar su hipoteca y no saben qué hacer.

¿Qué pasa si dejo de pagar la hipoteca?

Estamos viviendo una época sin precedentes y los nervios están a flor de piel. Ya nadie puede estar seguro de nada y lo que antes era impensable (no poder pagar la hipoteca) desgraciadamente está hoy a la orden del día. Con las constantes subidas del euribor y el aumento de los despidos, el pago de la hipoteca está pasando de ponerse cuesta arriba a resultar imposible. Cuando llega esta situación, ¿qué se puede hacer?

Si desgraciadamente eres una de las personas a las que la hipoteca te está ya asfixiando y no puedes hacer frente a las cuotas mensuales, es fundamental que antes de tomar ninguna decisión leas esto. Lo primero que tienes que saber es que dejar de pagar la hipoteca sería una pésima decisión: lejos de acabar con el problema lo iniciarías. Desde la primera cuota impagada, el banco te recordará que está obligado a cobrar tu deuda y a buen seguro te la acabará cobrando. Empezarán de una forma cordial pero con el paso del tiempo pasarán de las palabras a los hechos. Si la situación no se resuelve en pocos meses pedirán al juzgado que se inicie un proceso para subastar tu casa y asegurarse el cobro del dinero que te prestó.

Pero ojo, con la subasta de tu vivienda no siempre acaba el problema. Si el banco no consigue saldar tu deuda sigues debiéndole dinero. Para liquidar tu hipoteca no basta con devolver las llaves de tu casa al banco. Este sistema, que ha crecido de manera exponencial en estados unidos, no funciona en españa. Aquí cuando firmas una hipoteca respondes del pago de forma personal, es decir, si el banco al vender la casa no cubre la deuda que tienes con él seguirá solicitando el importe restante y podría llegar a embargarte parcialmente la nómina hasta que recupere todo el dinero que te prestó.

Tampoco es una solución declararse en quiebra o suspensión de pagos porque los casos que se han producido en españa no han conseguido deshacerse de la hipoteca, sino aminorar deudas con organismos o lograr quitas de créditos personales.

Regla nº1: Anticípate al problema, habla con tu banco

Lo más recomendable es que seas proactivo y vayas al banco en cuanto veas que vas a tener problemas con el pago del crédito hipotecario. No esperes a que el banco te pregunte qué está pasando cuando vea que has dejado de pagar.

Más info.

Food in Loft: vende un piso a través del estómago

Muchos de vosotros habréis comprobado como, cuando llevasteis a cabo el proceso de compra de vuestro coche, el comercial insistía en que lo probaseis. Quería que lo tuvieseis en vuestras manos, que lo probaseis, que lo sintieseis. Se que hay excepciones, que en años de boom siempre existe el típico comercial que pretende que lo compres por catalogo sin verlo, pero no es normal ni lo recomendable. Una de las primeras enseñanzas de un comercial insiste precisamente en acercar el producto al potencial comprador. Aunque no vaya a ser su usuario final.

Pues bien, me gustaría recomendaros esta práctica a la hora de llevar a cabo una venta. Pensad en como podéis hacer que el cliente sienta, se aproxime, toque el producto, evitando así el tenerlo en su mente como un valor abstracto asociado a unos costes/beneficios. Aprovechad el marketing de sensaciones. Alguno pensará que para su producto es difícil. Seguramente. O seguramente no, y no hay más que ver como se desarrolla en el mercado inmobiliario.

Loft in Spain, una inmobiliaria especializada en el concepto loft ha hecho una puesta innovadora: ha transformado su piso piloto (o showroom, como lo que queráis llamar) en un lugar donde celebrar un catering, a través del programa Food in Lofts. Se trata de una propuesta rompedora, que puede llegar a generar un tráfico de gente que inicialmente no estaba interesada en una adquisición inmobiliaria, pero que responde a un publico objetivo muy interesante para el tipo de calidades que manejan. Estos comensales/potenciales compradores asociaran una agradable, con glamour, a la inmobiliaria y su producto. Finalmente, a aquellos que están interesados en el producto, se les acaba informando del mismo.

Más info.

Cómo encontrar vivienda barata. (Parte 3)

Tercer y último artículo sobre los diferentes métodos para conseguir una vivienda barata.

10. Alquila

Si los precios de venta te parecen abusivos puedes independizarte alquilando durante un tiempo. El gasto de alquiler de un año puede compensarse con encontrar un piso a mejor precio un tiempo después, por descensos en los precios o nuevas ayudas a la adquisición. Además, hoy por hoy la subida de precios ha sido tan espectacular que ya no es cierto que se puede comprar por el precio de un alquiler, sobre todo si tenemos en cuenta que a la cantidad mensual que se paga por alquilar en muchos casos es posible “restarle” otras cantidades, mientras que a la cuota de la hipoteca normalmente siempre hay que “sumarle” otros conceptos. Al final, lo que pagas al año no es lo mismo en un caso o en otro, es mayor en la compra.

Nos explicamos: si alquilas, es posible que consigas una ayuda de las que ha propuesto el Ministerio de la Vivienda, o en muchos casos podrás optar a la desgravación fiscal por alquiler de tu comunidad, que en Madrid por ejemplo es del 20%, recuerda que para acceder a ella debes hacer un contrato en regla. Sin embargo, a un piso en propiedad hay que sumarle gastos como el IBI, últimamente en alza en muchas capitales, el seguro hogar -recomendable- y los gastos de la comunidad de vecinos que no suelen pagarse en el caso del alquiler. Además, la comunidad de vecinos suele requerir de vez en cuando “derramas”, esto es, un dinero extra para arreglos puntuales en la finca, modernizaciones, etc. Total, un “piquito” al año. La desgravación fiscal por la hipoteca además tiende a ser más baja que por el alquiler.

11. Construye tu mismo

También puedes construirte tu propia casa unifamiliar. Aunque los suelos en las capitales están a unos precios muy elevados, hay algunos pueblos cercanos en los que puedes encontrar solares a un precio asequible y ten en cuenta que si construyes tu mismo, puedes conseguir un precio final mucho más bajo por el metro cuadrado construido. En contraposición, tendrás que implicarte mucho más en la consecución de tu vivienda, pero luego podrás sentirte orgulloso de haberla construido totalmente a tu gusto. Visita la gerencia de urbanismo del ayuntamiento en que elijas vivir para que te informen de todo lo necesario para empezar tu proyecto, pregunta a arquitectos para conocer los costes de la obra.

12. Si por fin decides comprar, atento a las cuotas de tu préstamo

Hay diferencias muy significativas en cuanto a las condiciones de los prestamos hipotecarios que ofrecen las distintas entidades bancarias. Antes de elegir tu hipoteca, comprueba en distintos bancos la política de comisiones, tipos que te aplican, condiciones legales, etc. Pon especial cuidado en las ofertas “chollo” o en las denominadas “hipotecas flexibles”, puesto que con ellas, suele resultar que a la larga pagarás mucho más. Tampoco confíes en que ninguna entidad bancaria, por grande y conocida que sea, se preocupe por tu integridad económica, porque no lo hacen. Lo mejor es que te hagas unos números con cada oferta y conozcas de primera mano lo que vas a pagar en concepto de intereses a tu entidad bancaria.

Suele ser un error habitual pensar sólo en lo que pagarás al mes ahora. Ten en cuenta que la mayoría de hipotecas actuales en nuestro país, son de tipo variable y si los tipos de interés suben. Si no lo ves claro, puedes contratar un seguro hipotecario que aunque encarece la cuota, te hace estar más tranquilo ante hipotéticas situaciones de paro o enfermedad que te pudieran surgir. Tampoco confíes en que si te va mal, puedes vender el piso y satisfacer tu deuda con el banco. En países como Japón ha pasado que al bajar los precios de la vivienda durante varios años consecutivos, la gente que no podía pagar su letra, entregaba la vivienda al banco y seguía teniendo una buena parte de la deuda por satisfacer. Son cosas muy distintas el valor de tu vivienda y la deuda que tienes con la entidad bancaria que escojas, que ha de ser la que tu desees y te ofrezca mejores condiciones, es tu derecho elegirla.

13. Si decides comprar sobre plano para ahorrar, se muy cauto

En ocasiones, se pueden encontrar viviendas a precios más asequibles en cooperativas de vivienda y en promociones privadas de viviendas con algún tipo de protección oficial, pero ten cuidado que no es oro todo lo que reluce. Son ya demasiados casos de estafas en la que personas sin escrúpulos han desaparecido con el dinero depositado por los compradores, quiebras, disoluciones de sociedades, etc. que después de la espera de unos años, dejan a los compradores sin vivienda, a veces sin dinero, y en una situación de indefensión absoluta porque en estos asuntos, las administraciones suelen huir de la intervención y la Justicia suele ser especialmente lenta. Por ejemplo en el caso Promocisa que afectó a 3.000 familias de la Comunidad de Madrid, la instrucción judicial ha durado 27 años.

Y que no se construyan las viviendas o que desaparezca tu dinero no son los únicos riesgos, de hecho, son los más improbables de cuantos hay. Retrasos en las entregas, sobreprecios, imposición de cambios en las calidades, reducción de metros útiles, etc. son moneda de cambio habitual cuando se compra sobre plano. No pienses que este tipo de problemas nunca te afectarán a ti porque son más frecuentes de lo que parece. En Madrid por ejemplo, se calcula que sólo en los desarrollos del Sureste hay cerca de 125.000 afectados por esperas que van a llegar en algunos casos hasta 15 años. En Vallecas, Carabanchel, Parla y otros desarrollos urbanísticos de toda la Comunidad de Madrid, por desgracia, conocen bien este tipo de prácticas.

Si decides comprar sobre plano, asegúrate de que la empresa promotora o la cooperativa, así como la constructora que materializará las viviendas, tengan solvencia y reconocido prestigio. Es importante que compruebes también en el Ayuntamiento y en el Registro de la Propiedad, si se ha aprobado el plan de urbanización de la zona, el estado de la junta de compensación, si disponen de suelo adjudicado sobre el que construir las viviendas y que además, poseen la titularidad del mismo. Comprueba además de que los promotores tienen un aval o seguro que te garantice la devolución de lo pagado si, por cualquier razón, el proyecto no llega a buen puerto. Y ante todo, exige que en tu contrato aparezcan cláramente la fecha de entrega, características/calidades que llevará tu vivienda y el precio definitivo. Si no lo ves claro, siempre puedes recurrir a realizar una consulta informativa a un abogado o gestoría especializada que sea imparcial y no guarde relación alguna con los promotores de la obra. Esto no te costará mucho y puedes evitar muchos quebraderos de cabeza.

14. Entérate de todas las ayudas disponibles

Actualmente tanto el Gobierno Central, como las comunidades autónomas y los ayuntamientos tienen planes de vivienda en marcha con suculentas ayudas de las que puedes ser beneficiario. Entérate bien de todas ellas en sus oficinas de información.

La “Paradoja” del Propietario

Te has comprado un piso, han pasado tres años y ahora su valor de mercado es un 40% más. Estás contento porque ahora, en vez de venderlo por los 120.000 euros que te costó lo venderías por unos ¡168.000!. Pero, ¿sabías que si lo vendes para financiar la compra de a otro más caro estás perdiendo dinero?. A veces mucho dinero.

Una evolución frecuente de alguien que ha comprado un piso en los últimos años es que al cabo de un tiempo, pongamos, por ejemplo, 5 años, decida adquirir algo más grande. Las razones son varias, aumento de renta, querer vivir con más amplitud, o una muy chillona: los críos.

Imaginemos una pareja que compró un piso en el año 2000. Les llamaremos los Pérez. Pagaron por el piso 120.000 euros, pero en el año 2005 esa pareja tiene ya dos chavalines y decide mudarse a un piso mayor, haciendo lo que la mayoría de las familias hacen: Vender el piso actual para financiar parcialmente la compra del nuevo.

Debido a una excepcional época de incrementos del precio de la vivienda el piso que compraron en el 2000 ha tenido un incremento del 50%, y por él les dan nada menos que ¡180.000 euros!. Los Pérez están muy contentos. Ahora bien, el piso que quieren comprar costaba en el año 2000 unos 200.000 euros, y, al tener un incremento similar, del 50%, ahora piden por él 300.000.

El dinero contante y sonante que tienen que aportar (bien sea en efectivo o con hipoteca) en el 2005 por la diferencia de precio entre un piso y otro es: 300.000 – 180.000= 120.000 euros. Sin embargo, si el precio de la vivienda se hubiera mantenido estable durante esos años aportarían: 200.000 – 120.000= 80.000 euros.

Conclusión: debido al alza de precios, los Pérez deben aportar nada menos que 120.000-80.000 ¡¡40.000 euros más!!.

No hace falta decir que éste es un caso de lo más frecuente. Es decir, siempre que se venda una propiedad para poder comprar otra de mayor valor financiada parcialmente con la primera que se adquirió, la subida del precio de la vivienda es perjudicial, los porcentajes de subida de precios lógicamente no serían iguales para las dos viviendas, pero sí aproximados, por lo que el ejemplo sirve igual.

La paradoja es que en este caso, llamémosle “mejora de vivienda”, lo que realmente sería interesante como propietario es: ¡que la vivienda BAJE!…

Más info.
Página 5 de 6« Primera...23456